Era diciembre
y estaba comenzando lo que sería un duro invierno. Nadie estaba preparado para
lo que iba a suceder dentro de unos meses, aunque no se podía estar preparado
para situaciones como esas.
Cursaba el último año de la primaria, mientras que mis
hermanos, Ling (19 años) y Mei (16 años), ya se encontraban en la secundaria.
Vivíamos con mis padres en una casa muy bonita a pocas cuadras de la Avenida
Kumiko, en el barrio Kawabata, a una hora del centro de Pekin.
En el último
tiempo en mi casa solo se escuchaba hablar sobre Mao Zedong, pero yo no opinaba
por que no interesaba, mas allá de que no tenía realmente una noción de quien
era. En ese entonces mis preocupaciones rondaban en torno a la novela que
pasaban a las cuatro y media de la tarde, que me tenía muy entusiasmada y de la
cual hablábamos con mis amigas al día siguiente en el colegio.
Claro está que nunca me hubiese imaginado que en poco
tiempo Mao involucraría a todos, inclusive a mí.
Mao Zedong o Mao Tse Tung (Nacido en 1983 y criado en
Shao Shan, Huan) fue el líder del partido Comunista y revolucionario en la
china de ese entonces. Eso es lo que dicen todos los diccionarios cuando buscas
su nombre, (algo que por aquel entonces hice un par de veces para empezar a
entender quién era tal célebre persona de la cuál hablaba toda mi familia). Con
el tiempo esa definición quedó corta, ya que en ningún libro ni diccionario
aparecía lo que realmente sucedía en aquel momento. Mucho menos hablaban de cómo
es que Mao pasó a ser parte de toda mi vida. De mi cotidianeidad.
Estábamos en la escuela, hacía poco menos de dos horas
que habíamos ingresado a clase de historia, cuando intempestivamente
ingresan al curso un grupo de señores vestidos con una camisa abotonada color
verde ceñida al cuerpo con un cinturón bastante gordo de color negro que
permitía que llevarán un arma, un palo negro y un libro, unos pantalones verdes
haciendo juego con su camisa y unos borcegos negros. Interrumpieron la clase
del señor Kamisei, ordenando la detención de la misma, ya que desde ese momento
estaba prohibido seguir con la temática convencional por órdenes estrictas de
Mao y que a partir de ahora todos debíamos portar y leer a diario el gran:
Libro Rojo. Luego de eso, nos dejaron una copia de ese libro a todos, se
llevaron nuestros libros de texto y se fueron.
Tuvimos que leerlo punto por punto hasta que sonó el
timbre de finalización de clases. Estábamos en shock, nadie se animó a
pronunciar la más mínima palabra, reinaba el temor y la incertidumbre del: ¿ qué
pasará ahora?
Regresé a casa corriendo para contarle a mi familia lo
que nos había sucedido en el colegio, completamente consternada y asustada,
pero una cuadra antes donde se encuentra la plaza Khi Yang veo un grupo de
gente en semi-círculo, como si estuvieran mirando algo. Me voy acercando más y
más, y logro ver a los mismos señores que entraron a mi aula unas horas antes,
pero esta vez utilizando las armas. Todavía no lograba comprender quienes eran
las víctimas, ni porque estaban allí esos señores. Cuando consigo ingresar a
donde se encontraban mis vecinos, identifico al señor Yoshua, dueño de la
biblioteca situada a tan solo unos metros de mi casa, y donde mis hermanos y yo
pasamos gran parte de nuestras vacaciones, acompañado por la dueña de la
panadería que se encontraba a la vuelta de mi casa. Estaban arrodillados, con
los ojos vendados y ambos siendo apuntados por los señores en el medio de la
plaza para que todo el vecindario pueda verlo.
Como yo acababa de llegar no entendía mucho el porqué
de la situación así que le pregunté a una señora que siempre sabía todo acerca del
barrio. Me explicó que ellos se encontraban allí debido a que Yoshua se había
negado a cerrar la biblioteca en la que había trabajado y hecho con mucho
esfuerzo, y los señores como represalia decidieron que si no podía acatar una
orden que le manda su líder, no tendría derecho a vivir. Luego me contó que la
dueña de la panadería se encontraba allí porque no estaba de acuerdo con los
ideales del nuevo presidente, y apoyaba a su colega Yoshua para que no se
llevasen todos los libros que con tanto esfuerzo le había costado conseguir.
Me fui corriendo, más asustada que antes y casi sin
poder respirar, llegué a mi casa y me encerré en mi cuarto. Pasaron cinco
minutos y mi mamá preocupada tocó mi puerta. Respire profundo y le abrí, ella
era la única que podría calmarme y explicarme qué era lo que realmente estaba
ocurriendo.
Estuve un rato largo llorando y otro largo rato
tratando de comprender qué era lo que pasaba, por qué todo este tiempo había
estado tan ciega u ocupada en mis asuntos que no me había dado cuenta lo que
sucedía a mi alrededor.
El gobierno de Mao basó sus pensamientos en las bases
del marxismo-leninismo
pero con la diferencia de que este conjunto de ideas fue creado para una Europa
que nada tenía que ver con la China de ese momento. El cambio fue muy abrupto, se prohibieron muchas cosas:
los libros que no contuvieran información basada en la ciencia o que no
fueran el libro rojo (creado por el mismo Mao, donde expone todos sus
ideales. Fue repartido a todos los ciudadanos Chinos).Se prohibieron tantas cosas que llegó un momento en el que ya nadie sabía a ciencia cierta qué era lo que estaba censurado y lo que no. Todos vivíamos en constante alerta, tratando de hacer las cosas pensando que así lograríamos "un mundo mejor".
Mis hermanos fueron
enviados a las montañas con el fin de conocer las tareas de un campesino, y no
saber cosas solo de ciudad. Se creía que así no prosperabas. Esta era una de las bases del partido, creyendo que así se llegaría a la famosa "Revolución Cultural" de la que tanto Mao hablaba en sus discrusos.
Yo terminé la primaria sabiendo portar armas y teniendo noción de cómo disparar con cada una de las que teníamos, ya que cursabamos "tiro", una materia anual y obligatoria. También se agregaban materias como "libro rojo" que se basaba en el aprendizaje del libro de memoria, y por último estaba "Mao", la materia en la que adquiríamos todos los conocimientos necesarioas para saber vida y obra de quien nos gobernaba. Fue muy duro.
El tiempo pasó y nunca tuve noticias de ellos. Mi padre decía saber que escaparon hacia otro país ya que creía que
eran muy débiles para aguantarse aquellos trabajos, mi madre cree con fervor
que están muertos. Yo solo creo que tuvieron suerte. Ojalá hubiese tenido esa
oportunidad de revelarme contra el sistema que tan poco me representaba. Ojalá no
hubiera vivido ésto. Tan solo era una niña


Valoración
|
2
puntos
|
1
punto
|
0
puntos
|
Total
|
Ideas y contenido
|
Hay ideas potentes y un mensaje claro, enriquecido con detalles que
no solo aportan información sino también atraen al lector y lo invitan a una
lectura sensible.
El contenido resulta personal y se reconoce en él un intento de
originalidad.
Es clara y significativa la relación con la imagen que lo origina.
|
Hay ideas potentes y un mensaje claro, sin embargo, los detalles solo
aportan información y no atraen al
lector ni lo invitan a una lectura sensible.
El contenido resulta poco personal y no se reconoce en él un intento
de originalidad.
Es clara y significativa la relación con la imagen que lo origina.
|
Hay ideas contradictorias o sin desarrollar y el mensaje no es claro.
Los detalles solo aportan información y no
atraen al lector ni lo invitan a una lectura sensible.
El contenido resulta poco personal y no se reconoce en él un intento
de originalidad.
La relación con la imagen que lo origina no es significativa o es
inexistente.
|
1
|
Organización
|
La estructura interna del texto escrito, el hilo que conduce el
significado central, el encadenamiento de
las ideas y los hechos se suceden lógicamente y la información se da
en las dosis correctas y en el momento adecuado para que quien lee el texto
nunca pierde interés. Las conexiones son fuertes, es decir que los puentes de una idea a la
siguiente son coherentes. El texto se cierra con un sentido de la resolución,
atando cabos sueltos, para un cierre
satisfactorio,
|
La estructura interna del texto escrito, el hilo que conduce el
significado central, el encadenamiento de
las ideas y los hechos no
siempre se suceden lógicamente. Hay información innecesaria o se
sobreentiende información, de modo que
quien lee el texto pierde interés. Las
conexiones no son fuertes, es decir
que los puentes de una idea a la siguiente no siempre son coherentes. El
texto se cierra con un sentido de la resolución, atando cabos sueltos, para un cierre satisfactorio,
|
La estructura interna del texto escrito, el hilo que conduce el
significado central, el encadenamiento de
las ideas y los hechos no se suceden lógicamente. Hay información
innecesaria o se sobreentiende información, de modo que quien lee el texto pierde interés. Las conexiones no son
fuertes, es decir que los puentes de
una idea a la siguiente no siempre son coherentes. El texto se cierra sin un sentido
de la resolución, dejando cabos sueltos.
|
1
|
Voz:
|
Logra construir una voz y un tono creíbles.
El punto de vista y la focalización son los adecuados.
|
No logra construir una voz y un tono creíbles.
El punto de vista y la focalización son los adecuados.
|
No logra construir una voz y un tono creíbles.
El punto de vista y la focalización no son los adecuados.
|
2
|
Elección de las palabras:
|
La elección de las palabras exhibe el uso de un lenguaje y vocabulario
rico y preciso, que emociona y hace
pensar a quien lee el texto. No sólo se comunica de una manera funcional, sino
de un modo que conmueve.
Hay comprensión del uso particular del lenguaje que hace la ficción,
pues incluye algunos recursos y artificios literarios.
|
La elección de las palabras exhibe el uso de un lenguaje y vocabulario
correcto pero que no emociona ni hace
pensar a quien lee el texto. Sólo se comunica de una manera funcional.
No hay comprensión del uso particular del lenguaje que hace la
ficción, pues no incluye algunos
recursos y artificios literarios.
|
La elección de las palabras exhibe el uso de un lenguaje y vocabulario
escaso y repetitivo, a veces, erróneo. Se limita a un uso literal que no emociona ni hace pensar a quien lee el texto. Sólo se intenta
comunicar de una manera funcional, aunque no siempre se logra.
No hay comprensión del uso particular del lenguaje que hace la
ficción, pues no incluye algunos
recursos y artificios literarios.
|
1
|
Convenciones
|
El texto se ha corregido y editado con cuidado, pues no presenta
errores en ortografía, párrafos, usos gramaticales, puntuación y mayúsculas.
|
El texto se ha corregido y editado con relativo cuidado, pues
presenta algunos errores en ortografía, párrafos, usos gramaticales,
puntuación y mayúsculas.
|
El texto no se ha corregido y editado con cuidado, pues presenta errores en ortografía, párrafos,
usos gramaticales, puntuación y mayúsculas.
|
1
|
Calificación Definitiva
|
6
|
Si bien se reconoce una idea central que funciona como hilo conductor
del relato, la historia avanza de manera tan previsible que no involucra ni sensible ni reflexivamente al lector, pues encuentra demasiada información, muchas explicaciones, ausencia de indicios y se distancia. Repensar qué hace que el cómo sea tan importante como el qué.
Predomina el decir sobre el narrar.
Rever vocabulario, repeticiones, tiempos verbales.
Predomina el decir sobre el narrar.
Rever vocabulario, repeticiones, tiempos verbales.
No hay comentarios:
Publicar un comentario