Entro a la cancha de basketball por la entrada
de los equipos cuando salen a jugar, pero lo que me sucedió no fue ningún juego
ni nada parecido. Si lo hubiera sido podría decirse que soy un ‘amargo’, estuve
tan cerca de lograr el objetivo…
Un
pesado cartel de cemento me cuelga del cuello como si fuera una especie de
collar, sólo que en vez de una cadenita, lo que me rodeaba era un alambre, fino
pero resistente que sostenía el bloque y se hundía en mis hombros. “Intento de
homicidio” y mi nombre estaban escritos en él.
Escoltado por los guardias rojos me acerco
hasta la mitad de la cancha y allí me dicen que me arrodille y se alejan,
dejándome solo. Pasados unos segundos ocurre algo que jamás hubiera imaginado:
levanto la cabeza y veo a nada mas ni menos que a Mao Zedong,
de pie, mirándome
desde arriba, enojado, frío, con los brazos detrás de la cintura. Lo veo a él e
inevitablemente empiezo a recordar de todo bien desde el principio y pienso
hacerlo, ya que seguramente no volveré a hacerlo.
En
fin, nací en 1950 en Pequín. Mi padre era militar de mediano rango y mi madre
se ocupaba de las tareas caseras. Como él casi siempre estaba en servicio, nos
mandaba en un sobre gran parte de sus ganancias, con eso y con algunos trabajos
que hacía mi madre, por ejemplo, lavar la ropa de otros, vivíamos. Veía muy
pocas veces a mi padre a causa de su trabajo, solo estaba con nosotros en mis
cumpleaños y en la semana de año nuevo. Siempre me pedía perdón por su ausencia
aunque sabía que hacía hasta lo imposible para estar con nosotros.
A todo
esto mi madre fue la encargada de criarme, era muy trabajadora y humilde y, al
igual que mi papá, trataba siempre de estar conmigo el mayor tiempo posible. No
teníamos una vida llena de lujos, vivíamos bien, ni más ni menos, hasta que
llego ese día.
Cuando yo tenía 10 años hubo una fuerte protesta social que fue reducida
violentamente, no recuerdo exactamente el porqué de ese levantamiento, lo que
sí sé, es que las personas que fueron capturadas, después de ser maltratadas y
golpeadas, iban a ser ejecutadas en una plaza que estaba a 3 cuadras de mi casa.
Al
escuchar todo el alboroto fuimos con mi madre a ver qué pasaba: Vimos a los
manifestantes agachados con la cabeza abajo, totalmente reducidos, esperando su
inminente destino y es aquí cuando mi vida cambió para siempre.
Resulta que designaron a mi padre como el
verdugo y le dieron un rifle. Estábamos atónitos. Él caminó despacio hacia
ellos y, tembloroso, les apuntó. Mi mamá me tapó los ojos. Estaba asustado
esperando los disparos. Hubo silencio hasta que escuche algo que no fue
precisamente una bala disparada, sino un ruido en seco, como si algo se cayera
al piso desde una cierta altura. No entendía nada, por eso decidí correr las
manos de mi madre de mis ojos. Observé a mi padre parado y el rifle en el
suelo, inmediatamente después de ver eso vi a un militar con un traje distinto
al de los demás corriendo hacia él. Levantó el arma y se la quiso entregar a mi
padre, pero nuevamente la volvió a tirar, entonces el militar toma el rifle
otra vez, sucedió lo mismo pero con una gran diferencia esta vez. Luego de que
lo rechazara de nuevo vació el cargador de su pistola en el estómago de mi
padre a lo que mi madre se largó a llorar y trató de ir a auxiliarlo, pero las
personas que estaban alrededor la contuvieron para que no le pase lo mismo.
Volvimos a casa luego de un tiempo de pasado
el suceso. Yo me encontraba en estado de shock y ella continuaba llorando. Más
adelante me explicó que era un guardia de Mao, enviado por él. Entonces me di
cuenta de que la culpa no fue del militar, sino de Mao.
Decidí
vengarme, por eso cuando tuve la edad suficiente comencé el servicio militar
para esperar la oportunidad de acercarme a Mao en algún momento y mandarlo a la
otra vida, aunque me costara la vida. Dedicaba mi vida a entrenar, era el
primero en llegar al entrenamiento y el último en irme.
Así pase
unos cuantos años hasta que, cuando menos lo pensé, llegó la gran oportunidad:
Un guardia nocturno de la casa de Mao había muerto en un tiroteo y su puesto
quedó vacante. Me ofrecí para ocupar el cargo y me lo cedieron gracias a que me
conocían por mi buena disciplina en los entrenamientos. Luego de un par de noches
pude confeccionar una teoría: En la casa de Mao, a eso de las 2 de la
madrugada, siempre se prendía la luz de la habitación del medio de la planta
alta, que era la del baño, ese sería el momento para atacar.
No podían
verme fuera de mi puesto, así que tenía que esperar a que los guardias tomaran
un descanso. Llegada la hora, me abrí paso por las puertas con la llave maestra
que tenía de la casa y fui recorriendo la casa hasta la planta alta, cuidándome
de no ser visto.
Llegué
a la planta alta y, al otro lado del pasillo, estaba Mao abriendo la puerta de
su cuarto para ir al baño y me vio, por lo que lanzó un grito de auxilio ya que
él sabía que no debía estar allí.
Traté de sacar mi arma lo más rápido posible y
apunté a su cabeza. En ese momento me puse feliz, porque finalmente tanto
sacrificio y dolor iban a valer la pena, pensé que finalmente iba a vengar la
muerte de mi padre.
Cuando me di cuenta de lo que estaba pasando,
un guardia logró empujarme al piso en mi momento de distracción y me redujo completamente.
Y es
así como ahora estoy en esta cancha de básquet, esperando que llegue mi
momento, triste porque estuve a punto de vengar a mi papá y pensando todo lo
que paso en mi vida porque cuando una persona está por morir, se dice que su
vida pasa por delante de sus ojos.
Estaba
en eso cuando, de repente, escucho a Mao preguntándome si tenía alguna última
cosa que decir. Le escupo en la cara y lo empujo con mi cabeza y me invade una sensación
de felicidad, en vez de miedo, porque se me viene a la cabeza el pensamiento de
que dentro de poco me voy a reunir con mi padre cuando veo a los militares corriendo
hacia mí.
¿Cómo interviene tu imaginación en la elaboración de esta historia? ¿Cuál es la transformación de la realidad que te propusiste al escribirla? Tu texto presenta una época desde una visión más preocupada por dar información que por conmover o provocar una lectura novedosa sobre ella.
No resulta muy creíble que el protagonista haga una reconstrucción de su vida como si fuera un informe ("nací en 1950 en Pequín. Mi padre era militar de mediano rango y mi madre se ocupaba de las tareas caseras.") cuando está a punto de ser ejecutado. Los recuerdos no se presentan así y menos en una situación límite aunque "cuando una persona está por morir, se dice que su vida pasa por delante de sus ojos."
Valoración
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puntos
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Total
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Ideas y contenido
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Hay ideas potentes y un mensaje claro, enriquecido con detalles que
no solo aportan información sino también atraen al lector y lo invitan a una
lectura sensible.
El contenido resulta personal y se reconoce en él un intento de
originalidad.
Es clara y significativa la relación con la imagen que lo origina.
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Hay ideas potentes y un mensaje claro, sin embargo, los detalles solo
aportan información y no atraen al
lector ni lo invitan a una lectura sensible.
El contenido resulta poco personal y no se reconoce en él un intento
de originalidad.
Es clara y significativa la relación con la imagen que lo origina.
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Hay ideas contradictorias o sin desarrollar y el mensaje no es claro.
Los detalles solo aportan información y no
atraen al lector ni lo invitan a una lectura sensible.
El contenido resulta poco personal y no se reconoce en él un intento
de originalidad.
La relación con la imagen que lo origina no es significativa o es
inexistente.
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1
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Organización
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La estructura interna del texto escrito, el hilo que conduce el
significado central, el encadenamiento de
las ideas y los hechos se suceden lógicamente y la información se da
en las dosis correctas y en el momento adecuado para que quien lee el texto
nunca pierde interés. Las conexiones son fuertes, es decir que los puentes de una idea a la
siguiente son coherentes. El texto se cierra con un sentido de la resolución,
atando cabos sueltos, para un cierre
satisfactorio,
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La estructura interna del texto escrito, el hilo que conduce el
significado central, el encadenamiento de
las ideas y los hechos no
siempre se suceden lógicamente. Hay información innecesaria o se
sobreentiende información, de modo que
quien lee el texto pierde interés. Las
conexiones no son fuertes, es decir
que los puentes de una idea a la siguiente no siempre son coherentes. El
texto se cierra con un sentido de la resolución, atando cabos sueltos, para un cierre satisfactorio,
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La estructura interna del texto escrito, el hilo que conduce el
significado central, el encadenamiento de
las ideas y los hechos no se suceden lógicamente. Hay información
innecesaria o se sobreentiende información, de modo que quien lee el texto pierde interés. Las conexiones no son
fuertes, es decir que los puentes de
una idea a la siguiente no siempre son coherentes. El texto se cierra sin un sentido
de la resolución, dejando cabos sueltos.
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1.50
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Voz:
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Logra construir una voz y un tono creíbles.
El punto de vista y la focalización son los adecuados.
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No logra construir una voz y un tono creíbles.
El punto de vista y la focalización son los adecuados.
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No logra construir una voz y un tono creíbles.
El punto de vista y la focalización no son los adecuados.
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2
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Elección de las palabras:
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La elección de las palabras exhibe el uso de un lenguaje y vocabulario
rico y preciso, que emociona y hace
pensar a quien lee el texto. No sólo se comunica de una manera funcional, sino
de un modo que conmueve.
Hay comprensión del uso particular del lenguaje que hace la ficción,
pues incluye algunos recursos y artificios literarios.
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La elección de las palabras exhibe el uso de un lenguaje y vocabulario
correcto pero que no emociona ni hace
pensar a quien lee el texto. Sólo se comunica de una manera funcional.
No hay comprensión del uso particular del lenguaje que hace la
ficción, pues no incluye algunos
recursos y artificios literarios.
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La elección de las palabras exhibe el uso de un lenguaje y vocabulario
escaso y repetitivo, a veces, erróneo. Se limita a un uso literal que no emociona ni hace pensar a quien lee el texto. Sólo se intenta
comunicar de una manera funcional, aunque no siempre se logra.
No hay comprensión del uso particular del lenguaje que hace la
ficción, pues no incluye algunos
recursos y artificios literarios.
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1
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Convenciones
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El texto se ha corregido y editado con cuidado, pues no presenta
errores en ortografía, párrafos, usos gramaticales, puntuación y mayúsculas.
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El texto se ha corregido y editado con relativo cuidado, pues
presenta algunos errores en ortografía, párrafos, usos gramaticales,
puntuación y mayúsculas.
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El texto no se ha corregido y editado con cuidado, pues presenta errores en ortografía, párrafos,
usos gramaticales, puntuación y mayúsculas.
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1
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Calificación Definitiva
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6.50
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¿Cómo interviene tu imaginación en la elaboración de esta historia? ¿Cuál es la transformación de la realidad que te propusiste al escribirla? Tu texto presenta una época desde una visión más preocupada por dar información que por conmover o provocar una lectura novedosa sobre ella.
No resulta muy creíble que el protagonista haga una reconstrucción de su vida como si fuera un informe ("nací en 1950 en Pequín. Mi padre era militar de mediano rango y mi madre se ocupaba de las tareas caseras.") cuando está a punto de ser ejecutado. Los recuerdos no se presentan así y menos en una situación límite aunque "cuando una persona está por morir, se dice que su vida pasa por delante de sus ojos."
Rever tiempos verbales, vocabulario, puntuación.

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