domingo, 7 de agosto de 2016

"¿Real?" por Camila Romero

Todos veíamos la temperatura en la que ardía el papel.  Una quema de libros en plena calle, donde cientos de personas arrojan al fuego los libros que representaban la cultura tradicional china me hacía pensar en cuantos tenía yo en casa. Eran demasiados. Esperé a que se vayan todos y tomé un libro que no había terminado de quemarse bien, muy rápidamente sin que nadie se diera cuenta. Todos prohibidos bajo el régimen de Mao. Al llegar a casa no tardé en pensar en que debía esconderlos, ocultarlos y hacer algo, sobre todo con aquel libro (“tradiciones Chinas”) que había robado. No quería que me pase lo mismo que a la vecina de la derecha, pobre. Todos sabemos que se negó a quemar sus adorados libros y todos sabemos lo que pasó después…
Subí a mi habitación, pasé por atrás del armario y presioné el botón. Se abrió un compartimiento donde estaban todos mis libros, todos los prohibidos. Los empecé a mirar, los hojeaba, los contemplaba y hasta me di cuenta que tenía varios repetidos. Empecé a pensar que tal vez sería buena idea deshacerme de algunos de ellos, de los repetidos o los que ya había leído cientos de veces. 
 Necesitaba distraerme un poco así que salí a dar una vuelta. Cuando cruzaba la segunda calle vi a un chico que guardaba cosas muy desesperadamente, no llegué a ver que era porque las trataba de esconder muy bien. No le di importancia y seguí caminando. Al continuar la calle logre observar en el suelo que al chico se le había caído un libro pero para mi asombro vi que era un libro prohibido. Me tomé unos segundos para pensar y como vi que se iba decidí seguirlo. Iba muy rápido, casi lo pierdo. Atravesamos un túnel que jamás había visto, este nos guió hasta una puerta. Al llegar no entendía bien lo que estaba viendo. Era como un pequeño lugar donde había cientos de libros. No podía salir de mi asombro. Vi a varios chicos que parecían  de mi misma edad, de unos 16 y 17 años. Me había quedado tan quieta en la puerta viendo ese pequeño lugar que sin darme cuenta el chico al que había seguido me dio un empujón hacia adentro y cerró la puerta. Mi cara había pasado de asombro a susto  de un  segundo a otro. No sabía que iba a pasar pero supuse que me iban a preguntar “como llegué aquí”, “de donde vengo”, y toda clase de preguntas que se le hacen a un extraño cuando irrumpen en un lugar así. Pero raramente no fue lo que pasó.
-Zhao, mucho gusto. Aquí hay poco espacio como verá… ¿cuantos tiene? – dijo. Entendía menos que cuando llegue, ¿no me iba a preguntar nada? ¿Cuántos tengo qué, libros? Entonces decidí preguntar yo.
-Me llamo Tai. Disculpe esto… no entiendo bien, creo que llegué por error ¿qué es este lugar?
-Zhao: acá guardamos los libros prohibidos, ya sabe… los que a Mao no le agradan. Está escondido por eso a través del túnel que seguramente tuvo que atravesar. Este espacio es gracias al papá de un chico que es maestro y el también guarda sus libro aquí. Pero usted cómo llegó aquí? ¿LA VIO ALGUIEN? –Dijo muy nervioso.
- AQUÍ GUARDAN LIBROS!?¿CUALQUIER TIPO DE  LIBRO?   –Dije. Me sentía acelerada, emocionada.  Zhao me miraba con una cara de duda mezclada con lástima, pero yo no podía parar de hablar. Hasta que me interrumpió. 
-Zhao: eee… como verá este es un espacio muy pequeño para tantos libros,  no sé si podré guardarlos todos aquí… yo quisiera ... pero… -titubeaba. 
Sin haber terminado la frase, sin decir lo que yo creía que iba a decir que era lógico que no podía guardarme todos mis “libros”… empecé a llorar desconsoladamente. Veía entre lágrimas la cara de Zhao. Pero parecía que no le bastaba, que no sentía pena por una pobre chica que bajo el régimen de Mao solo podía leer el libro rojo. 
-¡No llore!- grito Zhao. Aunque sea uno le podré guardar- dijo. 
No tuve mucho que pensar. Acepté y le agradecí. Antes de despedirme me dio unas instrucciones de cómo salir rápido y astutamente sin que nadie sospeche ni me vea.  Zhao me había dicho de encontrarnos en el túnel  que teníamos que atravesar para llegar al pequeño lugar con libros ese día lo antes posible. Tenía que tener cuidado, ya que me podían ver como yo lo vi a él.
Llegué a mi casa, entré a mi habitación y elegí mi libro favorito. Agarré una campera grande para esconderlo y que no se notara nada. Para mi tranquilidad entre al cuarto de mis padres para agarrar un libro rojo y llevarlo conmigo en la mano, haciendo que lo leía para que crean que estoy a favor de Mao. Ahora me acuerdo por qué no entro hace años a esa habitación, los posters de Mao en las paredes y los estantes de libros rojos que tenían me daban ganas de vomitar. Sí, ellos seguían a Mao.
Salí calmada como si estuviera tranquila, aunque no lo estaba. Empecé a caminar por las calles lentamente pero sin detenerme. La campera enorme me incomodaba, más con mi libro favorito adentro. El otro, el rojo lo llevaba en la mano ya que no me daban ganas de abrirlo en lo más mínimo. De pronto pasa por la calle un grupo de personas vestidos todos de verde con….me puse tan nerviosa que solté un gritito. Antes de que se acerquen no me quedó otra que abrir el libro rojo y debo decir que esta frase que leí fue la que me ayudo a seguir: “En tiempos difíciles, debemos tener presentes, nuestros éxitos, ver nuestra brillante perspectiva y aumentar nuestro coraje.”
 De repente me emocioné, sentía que mientras estaba ahí parada todo esto era real. Pero no. Así que me quedé con lo primero y último de la frase: “Tiempos difíciles y aumentar nuestro coraje”, sobre todo para seguir viendo como ardía el papel en plena calle.






















Valoración
2 puntos
1 punto
0 puntos
Total
Ideas y contenido
Hay ideas potentes y un mensaje claro, enriquecido con detalles que no solo aportan información sino también atraen al lector y lo invitan a una lectura sensible.
El contenido resulta personal y se reconoce en él un intento de originalidad.
Es clara y significativa la relación con la imagen que lo origina.
Hay ideas potentes y un mensaje claro, sin embargo, los detalles solo aportan información y no  atraen al lector ni lo invitan a una lectura sensible.
El contenido resulta poco personal y no se reconoce en él un intento de originalidad.
Es clara y significativa la relación con la imagen que lo origina.
Hay ideas contradictorias o sin desarrollar y el mensaje no es claro. Los detalles solo aportan información y no  atraen al lector ni lo invitan a una lectura sensible.
El contenido resulta poco personal y no se reconoce en él un intento de originalidad.
La relación con la imagen que lo origina no es significativa o es inexistente.
1
Organización
La estructura interna del texto escrito, el hilo que conduce el significado central, el encadenamiento de  las ideas y los hechos se suceden lógicamente y la información se da en las dosis correctas y en el momento adecuado para que quien lee el texto nunca pierde interés. Las conexiones son fuertes,  es decir que los puentes de una idea a la siguiente son coherentes. El texto se cierra con un sentido de la resolución, atando cabos sueltos,  para un cierre satisfactorio,
La estructura interna del texto escrito, el hilo que conduce el significado central, el encadenamiento de  las ideas y los hechos  no siempre se suceden lógicamente. Hay información innecesaria o se sobreentiende información, de modo  que quien lee el texto  pierde interés. Las conexiones no son fuertes,  es decir que los puentes de una idea a la siguiente no siempre son coherentes. El texto se cierra con un sentido de la resolución, atando cabos sueltos,  para un cierre satisfactorio,
La estructura interna del texto escrito, el hilo que conduce el significado central, el encadenamiento de  las ideas y los hechos  no  se suceden lógicamente. Hay información innecesaria o se sobreentiende información, de modo  que quien lee el texto  pierde interés. Las conexiones no son fuertes,  es decir que los puentes de una idea a la siguiente no siempre son coherentes. El texto se cierra sin un sentido de la resolución, dejando cabos sueltos.
1.50
Voz: 

Logra construir una voz y un tono creíbles.
El punto de vista y la focalización son los adecuados.
No logra construir una voz y un tono creíbles.
El punto de vista y la focalización son los adecuados.
No logra construir una voz y un tono creíbles.
El punto de vista y la focalización no son los adecuados.
2
Elección de las palabras:

La elección de las palabras exhibe el uso de un lenguaje y vocabulario rico  y preciso, que emociona y hace pensar a quien lee el texto. No sólo se comunica de una manera funcional, sino de un modo que conmueve.
Hay comprensión del uso particular del lenguaje que hace la ficción, pues incluye algunos recursos y artificios literarios.
La elección de las palabras exhibe el uso de un lenguaje y vocabulario correcto pero que no emociona ni  hace pensar a quien lee el texto. Sólo se comunica de una manera funcional.
No hay comprensión del uso particular del lenguaje que hace la ficción, pues no  incluye algunos recursos y artificios literarios.
La elección de las palabras exhibe el uso de un lenguaje y vocabulario escaso y repetitivo, a veces, erróneo. Se limita a un uso literal que  no emociona ni  hace pensar a quien lee el texto. Sólo se intenta comunicar de una manera funcional, aunque no siempre se logra.
No hay comprensión del uso particular del lenguaje que hace la ficción, pues no  incluye algunos recursos y artificios literarios.
1
Convenciones
El texto se ha corregido y editado con cuidado, pues no presenta errores en ortografía, párrafos, usos gramaticales, puntuación y mayúsculas.
El texto se ha corregido y editado con relativo cuidado, pues presenta algunos errores en ortografía, párrafos, usos gramaticales, puntuación y mayúsculas.
El texto no se ha corregido y editado con cuidado, pues  presenta errores en ortografía, párrafos, usos gramaticales, puntuación y mayúsculas.
1
Calificación Definitiva



6.50

Se reconoce una idea central que funciona como hilo conductor del relato y que logra sostenerse a lo largo del desarrollo. Sin embargo, no funciona la lógica que motiva las acciones y la historia pierde credibilidad. Dado el contexto en que están los personajes, los hechos se suceden con una facilidad que no es coherente. La existencia secreta del túnel, cómo accede la protagonista a él, el poco cuidado para no ser descubiertos y la confianza inmediata en la visitante no resultan verosímiles.
Predomina el decir sobre el narrar, demasiada información, ausencia de indicios y recursos literarios. Por esto, la historia no conmueve ni involucra activamente al lector.
Rever tiempos verbales, uso de algunos términos, repeticiones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...