martes, 9 de agosto de 2016

La niña pies de loto. Jazmín Alfonso


La niña pies de loto
  En la clase alta de China se hallaba una familia muy  poderosa y de alto poder adquisitivo. Eran la familia Ming. El que mandaba en la casa era el padre Tao, tenía una hija llamada Liting y su esposa  Xia. Liting tenía solo cinco años de edad y no disfrutaba de la vida que tenía debido a que su padre la maltrataba y la obligaba a que lo ayude siempre en todas las tareas que el hacía y, muchas veces la hacía trabajar más a ella que a él mismo. Otra cosa era que el papá le hablaba siempre de que cuando sea grande tenía que ser la mujer más bella de China  para tener buen futuro y conseguir un esposo y así no tener que trabajar. Liting si quería tener un buen futuro y un esposo pero las ganas se le fueron cuando en la última conversación que tuvo con el padre sobre el tema  se enteró que para conseguir esas cosas tenía que vendarse los pies. Ella siempre veía a la mama, que por ser de clase alta la obligaron a que se venderá los pies, que estaba todo el tiempo dolorida, día y noche. No quería sufrir como la mamá ni como tantas mujer de China, no quería pasar por eso, pero sabía que los padres no la iban a mantener todo el tiempo ni tampoco quería vivir bajo las obligaciones que le hacía ejercer Tao.
   Un día por la tarde el padre le dijo que dejara de trabajar en el campo y que entrara a la casa. Liting entró y se sentó en un sillón al lado de él. Le dijo que le había conseguido una venda para que empezara a vendarse los pies y ser una futura mujer bella como su madre. Las únicas palabras de ella fueron un “no quiero ser como el resto de las mujeres, no quiero tener dolores en mi cuerpo por el resto de mi vida”. El padre enfurecido levanto su mano y le pegó una cachetada, tan fuerte que se escuchó desde la habitación en donde estaba Xia la cual fue rápidamente a ver que sucedía .
-Nooo –se escuchó decir de la mamá.
-No te metas Xia, andá a tu cuarto y no vuelvas, vos también decile que se vaya a su cuarto-dijo Tao.
-Vuelve a tu cuarto madre, no pasa nada –respondió Liting entre sollozos.
   La madre se dio media vuelta y,  aunque estaba preocupada por su hija, obedeció a su esposo y se metió en el cuarto.
-No vuelvas a gritar asi la próxima vez, te merecías esa cachetada, tenés que tener buen futuro porque nosotros no te vamos a mantener más cuando seas una chica adolescente.-dijo Tao.
-Pero yo no quiero sufrir como ellas, no quiero tener el pie así, me niego.-respondió Liting.
-Soy tu padre y me vas a obedecer quieras o no quieras- La agarró y la llevo arrastrándola hacia una habitación que estaba bien al fondo de la casa.
-Esperá, antes quiero leer aunque sea un libro sobre los pies vendados-le dijo ansiosamente la hija.
-Sabes que los libros están prohibido, gracias que tengo dos y de cosas irrelevantes, y el infaltable libro rojo , que más querés saber, si todas las mujeres de clase alta tienen los pies asi será por algo ¿no?.
-Yo leo libros-dijo ella con una voz medio silenciosa.
-¿Cómo? ¿Qué? Nadie puede leer libros , ¿Cómo es que haces eso?-Dijo exaltado.
-Sí, de ahí aprendí muchas cosas y me di cuenta que es muy fea la vida sin libros por eso me ocultaba al leerlos, para que nadie me descubra.
-Es imposible, ¿Dónde guardas esos libros? ¿Te das cuenta en el problema que nos estas metiendo?  Acordate que soy ayudante de Mao Zedong, si se entera estamos muertos, mostrame donde están esos libros inmediatamente- la presionó.
-No, me los vas a sacar seguro y yo quiero tenerlos para ser una niña con futuro aunque sea en el saber.
    Tao se detuvo y la tomó de nuevo del brazo y la llevó hacia el único lugar donde su hija permanecía más tiempo, su lugar de descanso. Revolvió todas sus cosas, desordenó toda la alcoba de arriba hacia abajo hasta que encontró una caja cerrada que al tocarla se sentía bastante pesada. La abrió y vio como unos libros medio gastados. Había como unos quince libros ahí escondidos. Los miró, se fijó como se llamaban, los guardó de nuevo y se llevó la caja.
    Era la noche y no se habían dirigido la palabra, hasta que en la cena Liting le preguntó que había hecho con los libros. El papá le dijo que se callara para que Xia no se enterara.
   A la mañana siguiente cuando estaban Tao y Liting trabajando en el campo ella le pregunto nuevamente que había hecho con los libros y el padre les dijo que se los iba a quedar porque sino iban a matar a toda la familia si Mao o sus seguidores se enteraban.
 -Nadie se va a enterar, devolvérmelos- gritó Liting.
-Hagamos un trato, yo te devuelvo los libros si los mantenés bien ocultos y no los lees delante de nadie ni de tu madre, pero también vas a tener que hacer otra cosa- la presionó Tao.
-¿Qué cosa?-preguntó curiosa.
-Vendarte los pies.

    Habían pasado nueve años y Liting era una persona sabia con los pies vendados que ahora  ya no era más una niña sino una adolescente con los pies de loto.


Valoración
2 puntos
1 punto
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Total
Ideas y contenido
Hay ideas potentes y un mensaje claro, enriquecido con detalles que no solo aportan información sino también atraen al lector y lo invitan a una lectura sensible.
El contenido resulta personal y se reconoce en él un intento de originalidad.
Es clara y significativa la relación con la imagen que lo origina.
Hay ideas potentes y un mensaje claro, sin embargo, los detalles solo aportan información y no  atraen al lector ni lo invitan a una lectura sensible.
El contenido resulta poco personal y no se reconoce en él un intento de originalidad.
Es clara y significativa la relación con la imagen que lo origina.
Hay ideas contradictorias o sin desarrollar y el mensaje no es claro. Los detalles solo aportan información y no  atraen al lector ni lo invitan a una lectura sensible.
El contenido resulta poco personal y no se reconoce en él un intento de originalidad.
La relación con la imagen que lo origina no es significativa o es inexistente.
1
Organización
La estructura interna del texto escrito, el hilo que conduce el significado central, el encadenamiento de  las ideas y los hechos se suceden lógicamente y la información se da en las dosis correctas y en el momento adecuado para que quien lee el texto nunca pierde interés. Las conexiones son fuertes,  es decir que los puentes de una idea a la siguiente son coherentes. El texto se cierra con un sentido de la resolución, atando cabos sueltos,  para un cierre satisfactorio,
La estructura interna del texto escrito, el hilo que conduce el significado central, el encadenamiento de  las ideas y los hechos  no siempre se suceden lógicamente. Hay información innecesaria o se sobreentiende información, de modo  que quien lee el texto  pierde interés. Las conexiones no son fuertes,  es decir que los puentes de una idea a la siguiente no siempre son coherentes. El texto se cierra con un sentido de la resolución, atando cabos sueltos,  para un cierre satisfactorio,
La estructura interna del texto escrito, el hilo que conduce el significado central, el encadenamiento de  las ideas y los hechos  no  se suceden lógicamente. Hay información innecesaria o se sobreentiende información, de modo  que quien lee el texto  pierde interés. Las conexiones no son fuertes,  es decir que los puentes de una idea a la siguiente no siempre son coherentes. El texto se cierra sin un sentido de la resolución, dejando cabos sueltos.
1
Voz: 

Logra construir una voz y un tono creíbles.
El punto de vista y la focalización son los adecuados.
No logra construir una voz y un tono creíbles.
El punto de vista y la focalización son los adecuados.
No logra construir una voz y un tono creíbles.
El punto de vista y la focalización no son los adecuados.
1
Elección de las palabras:

La elección de las palabras exhibe el uso de un lenguaje y vocabulario rico  y preciso, que emociona y hace pensar a quien lee el texto. No sólo se comunica de una manera funcional, sino de un modo que conmueve.
Hay comprensión del uso particular del lenguaje que hace la ficción, pues incluye algunos recursos y artificios literarios.
La elección de las palabras exhibe el uso de un lenguaje y vocabulario correcto pero que no emociona ni  hace pensar a quien lee el texto. Sólo se comunica de una manera funcional.
No hay comprensión del uso particular del lenguaje que hace la ficción, pues no  incluye algunos recursos y artificios literarios.
La elección de las palabras exhibe el uso de un lenguaje y vocabulario escaso y repetitivo, a veces, erróneo. Se limita a un uso literal que  no emociona ni  hace pensar a quien lee el texto. Sólo se intenta comunicar de una manera funcional, aunque no siempre se logra.
No hay comprensión del uso particular del lenguaje que hace la ficción, pues no  incluye algunos recursos y artificios literarios.
1
Convenciones
El texto se ha corregido y editado con cuidado, pues no presenta errores en ortografía, párrafos, usos gramaticales, puntuación y mayúsculas.
El texto se ha corregido y editado con relativo cuidado, pues presenta algunos errores en ortografía, párrafos, usos gramaticales, puntuación y mayúsculas.
El texto no se ha corregido y editado con cuidado, pues  presenta errores en ortografía, párrafos, usos gramaticales, puntuación y mayúsculas.
1
Calificación Definitiva



5


Hay en la historia un manejo superficial y erróneo de la época y de algunos hechos: el vendaje de pies fue prohibido por Mao; eran las madres quienes lo hacían; los miembros de la clase alta no labraban sus campos ni sometían a sus hijas a hacerlo. Resulta absolutamente inverosímil el comportamiento y personalidad de la protagonista de cinco años y el cambio brusco del padre al ceder los libros.

El discurso se torna un explicativo y poco emotivo. Falta una elaboración más atenta de lo estético, del uso "extrañado" del lenguaje. Narrar no es decir qué sucede sino hacer que suceda y confiar en que el lector asuma el juego, las insinuaciones, los indicios.
Rever uso de puntuación, construcción de oraciones, tiempos verbales, vocabulario.

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