viernes, 5 de agosto de 2016

"Escapatoria" por Luciano Irungaray

Escapatoria

Septiembre de 1965:
Ahí estaba yo en, mi casa, cenando con mi hijo a las 8pm comiendo Chop Suey, que él cocinó cuando volvió, un plato que conoció en uno de sus tantos viajes hacia el exterior que al parecer era un plato novedoso para ésta época, no era muy buen visto en nuestra comunidad ya que era un plato chino pero que provenía de occidente, pero era una comida exquisita, los trozos de distintos tipos de carne mezclados con los pimientos y apios hacían que mi paladar tuviera un festín de sabores. Podría jurar que no parecía que mi joven hubiera cocinado, era como si un cocinero gourmet hubiera hecho nuestra cena, pero no dudo que él tiene talento para muchas cosas, como el arte, toca muy bien el violín y tiene una mente muy abierta gracias a todos esos libros que lee que el sólo sabe como entenderlos para luego narrarlos, ¿será acaso que heredó los genes de un buen lector como su padre?

 Esa noche la pase bien junto a mi hijo pero todo era triste, vivía una época de amargura. Pese a todo yo tenía un buen empleo como dentista. Y Mientras tanto, mi niño grande viajaba con su amigo hacia todas partes del mundo, los días eran nublados, a veces lluviosos, con frío, esos tipos de días en los que parece que el mundo ya está viejo y no da para más y es absurdo vivir en el, la gente no te saludaba por la calle, los campesinos trabajaban tristes, con la cabeza gacha como si fueran robots en modo automático haciendo su labor, trabajar la tierra. Yo los veía en el trayecto hacia mi consultorio y pensaba dentro de mi que ojalá nadie cercano a mi, ni  yo, esté en esa situación de ser esclavo de un trabajo.


Un día en el camino hacia mi trabajo oí por todas partes que “él” andaba por la aldea, hablaban sobre una operación, otros sobre una simple visita, una dentadura nueva, un funeral, entre otras barbaridades que al fin al cabo, debían ser importantes. Claro, él sujeto en sí era importante. Para mi sorpresa, entro en mi consultorio y mi asistente me dice que “él” me está esperando en mi consultorio, abro la puerta despacio, entro con miedo y veo a un señor que estaba de espaldas con un poco de exceso de peso vestido con una especie de traje gris que le llegaba a las rodillas mirando en mi ventana que daba a la montaña, parecía como si apreciara verdaderamente el paisaje y todo lo que se le asomaba por ahí. Toco mi propia puerta y el se da vuelta y descubri quién era él...

-Oh, no te oí entrar , me presento, soy Mao Zedong, miembro del Partido Comunista China, seguramente…

Yo por dentro estaba sumamente emocionado, sabía perfectamente quien era, tantos carteles de propaganda, tantas habladurías de él, si era bajo, alto, flaco, gordo, pelado, con peluquín, pelo natural, entre otras cosas que se hablan de una persona famosa. Ah por cierto, era muy bajito, parecía un corcho, ancho de abajo y cabezón de arriba.

-Si, sé muy bien quién es usted, ¿qué lo trae por aquí?

-Simple, ¿usted es dentista verdad?

-Así es

-¿Y por qué me hace esa pregunta tan tonta?

El tipo se veía que tenía un carácter muy arisco, con aire de grosero por lo que pensaba dentro de mi que le destruiría la dentadura, ¿pero como lo haría sin que se de cuenta que en vez de arreglarle la dentadura, se la estoy destrozando? No debía hacerlo doler, o por ahí un poco, pero un dolor típico de dentista que solo duele las primeras horas. Todo esto yo lo pensé pero lo que dije fue:

-Oh nono, jaja, me refería a que arreglo quiere que le haga…

-Ahh, si es así, tengo una muela que me está matando, no puedo comer bien, cada cosa, sea duro, blando, caliente, frio, me duele

-Veré que puedo hacer, iré por mis instrumentos

En ese rato escucho la puerta que se abre y escuché una voz de una mujer que preguntaba por su padre y mi asistente le indica donde estaba. Era la hija de Mao, que, evidenteme se acercaba hacia mi consultorio, en ese instante abre la puerta una chica, de unos 23 años, con pelo largo, alta, con una mirada un tanto provocativa, por dios si que era ardiente. Me quedé atónito.

-Verás, ésta es mi hija, Mei Ling, vino conmigo de paseo, quería salir de la gran ciudad que nos tiene aturdidos y bueno, he aquí nosotros, y yo, claro, tengo este dolor en la boca insoportable…

Yo seguía contemplándola hasta que Mao me interrumpe con una pregunta que es como si el leyera mi mente

-¿no es hermosa? _ preguntó Mao

-Sí, señor, debe ser un padre orgulloso

-ay papá, no me halagues frente a otras personas, sabes que me incomoda.

-lo siento hija, me deje llevar, vi que el dentista te miraba demasiado

Fue un momento muy incómodo, ¿de verdad la estaba mirando mucho? Será que su belleza me distraía de todo alrededor y no calculaba el tiempo, fue en ese momento que pensé que debo hacer un excelente trabajo con la muela del presidente. Me dispuse a trabajar.

-Señorita, debo pedirle que se retire, debo extraerle la muela a su padre y dudo que se quiera quedar observando

-Sí, discúlpeme, debo ir al baño, ¿me dice dónde está?

-Sí, permítame con el permiso de su padre acompañarla, de paso buscaré el torno que lo he olvidado.

Veo la cabeza de mi paciente afirmando que vaya a buscarlo y le enseño el baño a Mei y me sacaba muchos temas de conversación. Al rato largo vuelvo con el torno en mano y me dispongo a hacer mi trabajo, podría jurar que si me daban para desarmar una bomba estaría menos nervioso, ya tenía el visto negativo de él, no podía fallar.

Mao se retira, me estrecha la mano, paga y se larga, podría jurar que debe haber sido mi mejor trabajo. A los días vuelve Mao muy enojado con 2 militares a su lado preguntando por mí, yo muy asustado en mi consultorio me encerré hasta que forzaron la puerta y me tomaron preso, no sabía el porqué, podía suponer que había hecho mal mi trabajo, pero no, no era eso. La zorra de su hija le mintió al padre y le dijo que habíamos tenido sexo en el baño. Me llevaron a un deposito donde había mucha gente, un escenario, en el cual había 2 tipos con un sombrero largo y un cartel que decía lo que habían hecho, uno robo, otro insultó a un guardia, y yo, yo era el único inocente en ese depósito, o al menos eso creía, me obligaron a hacer el cartel y escribí bastante rápido y arranqué un pedazo de cartel en el cual le escribí una carta a mi hijo diciendo lo que había hecho, debía mentirle para que huyera de aquí, puse donde estaba el poco dinero que teníamos y se la entregue a un miembro del público, sabía lo que estaba por pasar en este país.



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Ideas y contenido
Hay ideas potentes y un mensaje claro, enriquecido con detalles que no solo aportan información sino también atraen al lector y lo invitan a una lectura sensible.
El contenido resulta personal y se reconoce en él un intento de originalidad.
Es clara y significativa la relación con la imagen que lo origina.
Hay ideas potentes y un mensaje claro, sin embargo, los detalles solo aportan información y no  atraen al lector ni lo invitan a una lectura sensible.
El contenido resulta poco personal y no se reconoce en él un intento de originalidad.
Es clara y significativa la relación con la imagen que lo origina.
Hay ideas contradictorias o sin desarrollar y el mensaje no es claro. Los detalles solo aportan información y no  atraen al lector ni lo invitan a una lectura sensible.
El contenido resulta poco personal y no se reconoce en él un intento de originalidad.
La relación con la imagen que lo origina no es significativa o es inexistente.
1
Organización
La estructura interna del texto escrito, el hilo que conduce el significado central, el encadenamiento de  las ideas y los hechos se suceden lógicamente y la información se da en las dosis correctas y en el momento adecuado para que quien lee el texto nunca pierde interés. Las conexiones son fuertes,  es decir que los puentes de una idea a la siguiente son coherentes. El texto se cierra con un sentido de la resolución, atando cabos sueltos,  para un cierre satisfactorio,
La estructura interna del texto escrito, el hilo que conduce el significado central, el encadenamiento de  las ideas y los hechos  no siempre se suceden lógicamente. Hay información innecesaria o se sobreentiende información, de modo  que quien lee el texto  pierde interés. Las conexiones no son fuertes,  es decir que los puentes de una idea a la siguiente no siempre son coherentes. El texto se cierra con un sentido de la resolución, atando cabos sueltos,  para un cierre satisfactorio,
La estructura interna del texto escrito, el hilo que conduce el significado central, el encadenamiento de  las ideas y los hechos  no  se suceden lógicamente. Hay información innecesaria o se sobreentiende información, de modo  que quien lee el texto  pierde interés. Las conexiones no son fuertes,  es decir que los puentes de una idea a la siguiente no siempre son coherentes. El texto se cierra sin un sentido de la resolución, dejando cabos sueltos.
1
Voz: 

Logra construir una voz y un tono creíbles.
El punto de vista y la focalización son los adecuados.
No logra construir una voz y un tono creíbles.
El punto de vista y la focalización son los adecuados.
No logra construir una voz y un tono creíbles.
El punto de vista y la focalización no son los adecuados.
1
Elección de las palabras:

La elección de las palabras exhibe el uso de un lenguaje y vocabulario rico  y preciso, que emociona y hace pensar a quien lee el texto. No sólo se comunica de una manera funcional, sino de un modo que conmueve.
Hay comprensión del uso particular del lenguaje que hace la ficción, pues incluye algunos recursos y artificios literarios.
La elección de las palabras exhibe el uso de un lenguaje y vocabulario correcto pero que no emociona ni  hace pensar a quien lee el texto. Sólo se comunica de una manera funcional.
No hay comprensión del uso particular del lenguaje que hace la ficción, pues no  incluye algunos recursos y artificios literarios.
La elección de las palabras exhibe el uso de un lenguaje y vocabulario escaso y repetitivo, a veces, erróneo. Se limita a un uso literal que  no emociona ni  hace pensar a quien lee el texto. Sólo se intenta comunicar de una manera funcional, aunque no siempre se logra.
No hay comprensión del uso particular del lenguaje que hace la ficción, pues no  incluye algunos recursos y artificios literarios.
1
Convenciones
El texto se ha corregido y editado con cuidado, pues no presenta errores en ortografía, párrafos, usos gramaticales, puntuación y mayúsculas.
El texto se ha corregido y editado con relativo cuidado, pues presenta algunos errores en ortografía, párrafos, usos gramaticales, puntuación y mayúsculas.
El texto no se ha corregido y editado con cuidado, pues  presenta errores en ortografía, párrafos, usos gramaticales, puntuación y mayúsculas.
1
Calificación Definitiva



5


Si bien se reconoce una idea central que funciona como hilo conductor del relato, la conexión entre las partes no siempre funciona y resulta confusa la historia porque hay algunos sobreentendidos en el argumento y una previsibilidad en la resolución de los hechos que le restan posibilidades de conmover o invitar a la reflexión. El modo  en que se alteran los hechos históricos y en que interviene tu imaginación para transformarlos en ficción no convence porque la voz narradora no es creíble.
Repensar el título.
Rever uso de coordinantes, tiempos verbales, construcción de oraciones, repeticiones innecesariasalgún coordinante y preposición. Revisar ortografía.

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